
Cómo hacer que los calentadores de techo alto duren realmente mucho tiempo
Si alguna vez has instalado calentadores infrarrojos en un almacén o área de carga, sabes cuáles son los problemas. Los colgas y todo parece estar bien… pero después de unos años, dejan de funcionar.
Por lo general, esto se debe a dos causas: la humedad en el aire y las salpicaduras accidentales. La mayoría de los calentadores convencionales no están diseñados para soportar estas condiciones. La condensación se acumula en las partes eléctricas o el agua penetra en el interior del dispositivo. En poco tiempo, se produce un cortocircuito o el filamento se quema. Es muy problemático.
Cómo lidiar con la humedad
Para resolver este problema, nos centramos en los sellos que protegen los componentes del calentador. Cuando la gente escucha “anti-niebla”, suele pensar en algún tipo de recubrimiento especial. Pero eso no es lo que hacemos nosotros.
Lo importante es cómo gestionamos el calor. Utilizamos juntas selladas y materiales que evitan que el agua llegue hasta los elementos calefaccionantes. Así, se evita que se forme esa capa molesta de condensación sobre los elementos calefaccionantes.
¿Por qué es importante?
Si las gotas de agua quedan sobre el tubo de cuarzo, se crean “zonas frías”. El vidrio se expande y contrajo de manera desigual debido a estas zonas, lo que provoca que se agriete. Eso no es nada bueno.
En cuanto a las salpicaduras, aseguramos que las conexiones eléctricas estén bien selladas. Con cables sellados y cajas protegidas, evitamos que el agua entre en el interior del dispositivo.
El inconveniente (porque siempre hay uno)
Estas medidas de protección tienen un pequeño costo. Cuando se sellan bien los componentes, el aire no puede circular fácilmente dentro del dispositivo.
Es necesario dejar algo de espacio para que el aire pueda circular. Si se instalan demasiado ajustados en el techo, el calor se queda atrapado. Esto hace que los beneficios de la carcasa protectora se anulen. Dale algo de espacio al dispositivo para que respire.
¿Por qué vale la pena?
La verdadera ventaja son los reflectores. Cuando entra humedad, estos se corroen. Ocurre lentamente, pero reduce la eficiencia del calentador en un 20% a 30%. Pagues por la electricidad, pero no sientes el calor que deberías sentir.
Mantener el interior seco significa que tu calentador seguirá funcionando con la misma eficiencia después de cinco años. Además, así no tendrás que pasar los fines de semana reparando los dispositivos defectuosos. Puedes seguir con tus actividades normales.