
Dejen de permitir que su patio se desperdicie este invierno.
Es una vista frustrante: un hermoso espacio para comer al aire libre, completamente vacío, solo porque hace frío. He visto a muchos dueños perder ingresos, ya que los clientes prefieren no arriesgarse a sentarse en un patio con corrientes de aire.
Pero aquí está el secreto: no necesitan luchar contra el viento; solo tienen que dejar de intentar calentar el aire.
El truco está en el infrarrojo de onda corta.
Piensen en cómo se siente cuando uno sale al sol en una mañana fría de febrero. Sienten ese calor instantáneo en la piel, incluso si el aire a su alrededor está helado. Así funcionan estos calentadores.
La mayoría de los calentadores simplemente soplan aire caliente, lo cual es una pérdida de dinero, ya que el viento se lleva ese calor. El infrarrojo de onda corta es diferente: afecta directamente a las personas y a las sillas. No hay espera, ni tiempo de “arranque en frío”. La gente se siente cómoda desde el momento en que se sienta, y realmente quieren quedarse.
Más calor significa más dinero.
Cuando la gente tiembla de frío, se van rápidamente. Comen rápido, omiten el postre y se van cuanto antes para volver a sus coches. Eso reduce sus ganancias.
Cuando se logra un buen nivel de calefacción, el patio vuelve a ser un lugar atractivo. Las personas se relajan, toman otra copa de vino o un café. De repente, han recuperado todo ese espacio, y sus ingresos permanecen estables, independientemente de lo que diga la aplicación meteorológica.
Algunas cosas a tener en cuenta.
No basta con colgar algunas lámparas en la pared y listo. Hay que ser inteligentes al respecto.
Debe considerar la velocidad del viento en su área y determinar la potencia adecuada para su espacio. Los calentadores de alta potencia son buenos para espacios abiertos, pero consumen mucha electricidad. Lo último que quiere es que el disyuntor se apague justo en medio de un fin de semana ocupado.
Mi consejo: zonee sus calentadores. Solo active los calentadores en las áreas donde realmente están sentadas las personas. Es una medida simple, pero ayuda a evitar que la factura de electricidad se lleve toda la ganancia que obtiene de esos espacios en invierno.